eTwinning y la seguridad en línea (eSafety)

  • B4: Herramientas y plataformas de redes sociales

  • P14: ¿Deberían los centros educativos tener presencia en las plataformas de redes sociales?

    Contar con un perfil en una plataforma de redes sociales, como es eTwinning, para un centro puede constituir un recurso valioso desde para desarrollo profesional hasta para encontrar ejemplos vivientes de uso de un idioma extranjero. Sin embargo, el uso por los centros educativos de otras plataformas de redes sociales como Twitter es un asunto espinoso, con argumentos a favor y en contra, desde lo interesante que es tuitear para promocionar el centro desde la perspectiva de la mercadotecnia, hasta el riesgo del acoso escolar digital (cyberbulling) y cuestionables relaciones digitales docente-estudiante. Resulta clave tener en mente los derechos y las obligaciones en el uso de las plataformas de redes sociales en los centros educativos. Aparte de tratarse de una herramienta de promoción para el centro, las plataformas de redes sociales pueden beneficiar al centro por diferentes razones:

    1. Desarrollo profesional en términos de herramientas técnicas y de redes sociales para docentes.
    2. Relación con el entorno social y las familias con grupos de Facebook, Yammer, Twitter y otras herramientas.
    3. Fomento de la comunicación con las familias del alumnado si siguen al centro, a la clase o a un proyecto en Facebook o similar.
    4. Comunicación intercultural con otros centros educativos.
    5. Aprendizaje de idiomas.
    6. Aprendizaje cooperativo y puesta en común con grupos de aprendizaje de compañeras y compañeros con enfoques similares.
    7. Contactos profesionales en el país o de todo el mundo.
    8. Integración de ejemplos de la realidad cotidiana en la enseñanza.

  • P15: ¿Qué edad hay que tener para abrir una cuenta de Facebook / Twitter / Snapchat?

    «¿Por qué no puedo entrar a Facebook?» es la pregunta que se plantean muchos profesores en algún momento y puede que tú te la hayas hecho ya. Con el inmenso número de plataformas de redes sociales disponibles puede ser complicado gestionar cuáles puede utilizar el alumnado y cuándo. Las cifras más recientes muestran que el 78 % de niñas y niños menores de 13 años tienen al menos una cuenta de redes sociales, pues suele ser la restricción mínima en la mayoría de plataformas. Incluso con estas restricciones por edad, en muchos casos presionan a su familia para que les abran una cuenta antes de la edad permitida.

    Para ampliar información sobre distintas características de seguridad y protección de la privacidad en las aplicaciones más populares (para menores y mayores) de hoy en día, puedes visitar Better Internet for Kids.

  • P16: ¿Cómo debería comportarme al comunicarme en línea con otras personas?

    Cada comunidad digital cuenta con su propio código de comportamiento, a veces se describe en las normas de la plataforma. En eTwinning, por ejemplo, tenemos un código de conducta para todas las personas inscritas. Es muy importante que las personas que la conforman sigan la netiqueta para que el ambiente de trabajo sea bueno y asegurarnos así de que todo el mundo se siente a gusto. En la mayoría de los casos, se trata simplemente de reglas de sentido común, buenos modales y otras prácticas ejemplares que suelen aplicarse a cualquier interacción social. Sin embargo, es importante tener en cuenta que nos estamos comunicando por un medio digital y que se pierden elementos comunicativos clave, como el tono de voz, los gestos, etc. Por ello, resulta más fácil malinterpretar lo que dicen los demás o sacarlo fuera de contexto. 

    Referencias útiles: 

    1. eTwinning cuenta con sus propias reglas de netiqueta, que puedes consultar en el portal eTwinning, pulsando aquí.
    2. Échale un vistazo a las normas y recomendaciones de comportamiento de algunas de las comunidades digitales más conocidas de hoy en día: 
    a. Facebook
    b. YouTube
    c. Twitter
    d. Instagram
    e. Snapchat
    3. También puedes consultar el estudio del Kent County Council (en inglés). 
    4. Además, puedes ver la línea de servicios digitales de Better Internet for Kids guide to online services, donde se recoge información clave sobre algunas de las aplicaciones, herramientas de redes sociales y otras plataformas utilizadas a menudo por personas de todas las edades. 

  • B5: Desafíos de la comunicación digital fuera de eTwinning

  • Desafíos

    Cuando alguien utiliza las herramientas de comunicación digital, no suele darse cuenta del efecto que puede tener su comportamiento en otras personas, cómo lo que empieza en una broma puede crecer fácilmente hasta convertirse en algo más serio, como acoso, por ejemplo. La juventud también necesita concienciarse de que en la interacción en línea, no siempre está detrás de la pantalla la persona que dice ser (salvo en espacios como eTwinning cuyos usuarios son validados sistemáticamente) y que hay que ayudar a las y los jóvenes para que desarrollen el sentido de autoprotección en estas interacciones.

  • P17: ¿Qué debería hacer como docente si mis estudiantes sufren acoso digital («cyberbulling»)?

    A continuación os dejamos alguos consejos útiles que podemos dar a nuestros alumnos/as:

    Sé consciente de que no es culpa tuya. Lo que algunas personas denominan «acoso» (o «bullying») a veces es una pelea entre dos personas. Pero si alguien es cruel contigo repetidas veces, sí que es acoso y no debes culparte a ti mismo/a. Nadie se merece un trato cruel.

    No respondas ni te vengues. A veces una reacción es exactamente lo que busca quien te agrede porque cree que eso le da poder sobre ti, y no creo que quieras dar poder a quien te acosa. Y vengarte tampoco, porque devolvérsela a quien te acosa hace que tú acoses también, haciendo que una acción cruel se vuelva una reacción en cadena. Si puedes, escapa de la situación. Si no puedes, a veces el humor desarma o distrae a alguien que acosa.

    Guarda pruebas. La única ventaja que tiene el acoso digital es que puedes normalmente capturar lo que ha pasado, guardarlo y enseñárselo a alguien que pueda ayudarte. Esas pruebas las puedes guardar en caso de que las cosas vayan a más.

    Dile que pare. Es algo que depende de ti por completo, por lo que si no te sientes totalmente a gusto con la idea, no lo hagas: tendrás que dejar muy claro que dejarás de soportar ese trato. Puede que tengas que practicar cómo hacerlo antes, con alguien en quien confíes, como tu familia o alguna amistad.

    Pide ayuda. Especialmente si el comportamiento está afectándote bastante. Mereces que te ayuden. Mira si alguien te puede escuchar, ayudarte a procesar lo que ocurre y trabajar en ello: amistades, familiares o alguna persona adulta en la que confíes.

    Utiliza las herramientas tecnológicas que tienes. La mayoría de plataformas de redes sociales te permiten bloquear personas. Tanto si el acoso se da en una aplicación, por mensaje, en comentarios o fotos etiquetadas, hazte un favor y bloquea a esa persona. También puedes informar al sitio web o aplicación de ello. Con suerte, el problema se acabará aquí y la mejor medida que puedes tomar en esta situación es no responder.

    Si te amenazan con hacerte daño físico, deberías llamar a la policía local (con ayuda de tu familia o tutor/a) y considerar decírselo a las autoridades del centro educativo.

    Protege tus cuentas. No compartas tus contraseñas con nadie, ni tus amigos más cercanos ─pues podrían dejar de serlo en algún momento─ y protege con contraseña tu teléfono para que nadie lo pueda usar como si fueras tú.

    Si alguien que conoces está sufriendo acoso, actúa. Presenciar el acoso da poder a quien agrede y no ayuda a nadie. Lo mejor que puedes hacer es intentar detener el acoso posicionándote en contra. Si no puedes detenerlo, dale tu apoyo a la persona acosada. Si es un/a amigo/a, puedes escucharle y ver cómo ayudar. Pensad juntos si debéis informar el acoso y a quién. Si no sois amigos aún, hasta unas palabras amables pueden ayudar a que sufra menos. Como mínimo, ayuda evitando comunicar mensajes crueles y dejando de prestar atención a la persona que acosa.

    Consejos adicionales para el profesorado

    Seamos conscientes de que si nuestros estudiantes piden ayuda, ya estamos teniendo suerte. La mayoría de jóvenes no dicen a sus familias o docentes que sufren acoso escolar, ni digital ni en persona. Así que si tu hijo/a o alumno/a pierde el sueño o no quiere ir a clase, o muestra agitación cuando usa el teléfono o el ordenador, pregunta por qué con la mayor calma y sinceridad. No dudes en preguntar si tiene que ver con algún asunto de mal comportamiento o problemas de relación. Pero aunque así sea, no asumas que es acoso de base. No lo sabrás hasta que conozcas la historia completa, empezando por la perspectiva de tu hijo o alumno.

    Trabaja con tu alumno/a. Esto es por dos motivos. Por un lado, el acoso escolar, en persona o digital, suelen implicar una pérdida de dignidad o de control en una situación social, por lo que implicar a la persona afectada la ayudará a recuperarlos. Por otro lado, se trata de una cuestión de contexto. Como el acoso está casi siempre relacionado con la vida escolar y nuestros niños comprenden la situación y el contexto mejor de lo que lo hacen los adultos, su perspectiva es clave para llegar al fondo del asunto y encontrar soluciones. Puede que necesites hablar en privado con otras personas, pero házselo saber al niño y dile luego de qué has hablado. Estamos hablando del bienestar de estos niños y niñas, por lo que tenemos que integrarlos en la solución.

    Piensa dos veces antes de responder. Lo que los adultos no siempre saben es que pueden empeorar las cosas para su hijo/a / alumno/a si se precipitan. Gran parte de las situaciones de acoso digital implican marginación (menosprecio y exclusión), pues quien acosa considera que esto le otorga poder y estatus. Si como adultos damos una respuesta pública o si los compañeros del niño en cuestión se enteran de la más discreta reunión con docentes o la dirección, la marginación puede ir a peor, por eso hay que pensar dos veces cualquier respuesta que se quiera dar.

    Hace falta más de una perspectiva. Lo más probable es que el relato del niño en cuestión sobre lo que haya ocurrido sea completamente sincero, pero recordemos que la verdad de una persona no es necesariamente la de todo el mundo. Necesitaremos tener en cuenta otras perspectivas y mantener la mente abierta al respecto. A veces los niños se dejan llevar por reacciones en cadena y a menudo lo que se ve en línea solamente es una parte de la historia.

    Lo que las víctimas dicen que les ayuda más es ser escuchadas ─escuchadas de verdad─ por un(a) amigo/a o una persona adulta que se interese en serio. Es por ello por lo que, si nuestros niños acuden a nosotros pidiendo ayuda, es tan importante reflexionar antes de responder e implicarlos en el proceso. El mero hecho de que se escuche a un niño, suele ser buena parte del camino a la solución.

    El fin último es restaurar la autoestima y elevar la capacidad de resiliencia de nuestro alumno/a o hijo/a. Esto, y no que alguien reciba un castigo, es el mejor enfoque para resolver el problema y ayudar a que nuestro/a niño/a mejore. Lo que nuestro niño necesita sobre todo es recuperar su sentido de la dignidad. A veces esto significa hacer frente a quien le acosa, otras veces no. Juntos, con el niño, podemos encontrar la manera de alcanzar este fin.

    Un resultado positivo en el que no pensamos a menudo (ni se ve en las noticias) es el aprendizaje de la resiliencia. Sabemos que la especie humana nunca erradicará la crueldad o la maldad por completo, así como sabemos que el acoso escolar no es ─como se decía en generaciones anteriores─ «lo normal en esas edades» ni un rito de paso. Debemos seguir trabajando para erradicala. Pero cuando se da y la superamos, crecemos en resiliencia. Y no es una habilidad que pueda ser «descargada o enseñada. Se cultiva al exponernos a desafíos y aprender a lidiar con ellos. Por lo que a veces es importante darles espacio para ello y dejarles saber que estamos ahí para ayudar.

    Para ampliar información, puedes consultar los consejos de Connect Safely, una ONG estadounidense.

    Además, puedes echar un vistazo a la guía para familias del centro de estudios Cyberbullying Research Centre y de Childnet.

  • P18: ¿Qué es el acoso digital, ciberacoso o «cyberbullying»?

    El acoso digital, también denominado «ciberacoso» (o por su nombre en inglés: «cyberbulling») es un fenómeno complejo. Se puede definir como cualquier comportamiento que haga sentir a alguien perturbación, preocupación o inseguridad repetidamente. Suele ser algo deliberado y puede manifestarse de forma verbal, física o indirecta.

    Puede ser una extensión del acoso en persona, con la ruta adicional para la persona acosadora que supone la tecnología para hostigar a su víctima, o puede estar exento de motivos. Puede ocurrir prácticamente con cualquier medio digital, desde mensajes de texto perversos y mensajes de móvil con imágenes, publicaciones desagradables en blogs o plataformas de redes sociales, hasta correos electrónicos y mensajes instantáneos, páginas web creadas específicamente con el fin de intimidar a una persona o abusos virtuales en videojuegos multijugador en línea. Para más inri, el acoso escolar y el digital se pueden ejercer por medio de el aislamiento o la exclusión (por ejemplo, alguien publica contenidos y nadie lo comenta o indica que le gusta).

    El acoso digital se diferencia de otras formas de acoso en varios elementos: puede invadir el espacio doméstico y personal de la víctima, el tamaño potencial de la audiencia es mucho mayor, los mensajes o imágenes dañinos pueden difundirse con mucha rapidez y es complicado controlar y/o eliminar lo que ya se ha publicado o compartido por vía digital. Además, por la facilidad de no tener que dar la cara, se percibe a menudo un cierto anonimato en el acoso digital. Esto puede llevar a algunas personas a participar en actividades en las que ni soñarían en la realidad cotidiana, sea como perpetradoras o como espectadoras.

  • P19: ¿Qué puedo hacer si encuentro un caso de acoso digital en mi clase?

    Enfoca el acoso escolar (digital o no) desde una perspectiva de centro educativo. Comunica la estrategia con claridad a todos los miembros de la comunidad escolar: alumnado, docentes, personal de apoyo y familias. Todo el mundo debería ser consciente de las vías de denuncia y de las consecuencias que implica comportarse de esa manera.

    Puedes mirar los recursos del proyecto ENABLE, Red europea contra el acoso en los entornos de aprendizaje y recreativos.

  • P20: ¿Cómo podemos responder a mensajes e imágenes inapropiados?

    Últimamente se menciona muy a menudo el «sexteo» (sexting). Se define como el intercambio de mensajes o imágenes de índole sexual, así como la creación, la puesta en común y el reenvío de desnudos o semidesnudos insinuantes por teléfono móvil o por internet. Los estudios sugieren que el sexteo es cada vez más común en la adolescencia. La omnipresencia de la tecnología y ─en particular─ de los dispositivos móviles implica que la mayoría de jóvenes cuenten con una cámara y con ella pueden sacar fotos cuando quieran, lo que puede llevar a algún error en algún caso. En la mayoría de países, sextear tiene consecuencias legales y, en la mayoría de casos, una imagen desnuda de una persona menor de 18 años está clasificada como material ilegal o de abuso a menores.

    Los centros educativos necesitan asegurarse de que ofrecen oportunidades para que la juventud hable sobre los desafíos digitales a los que se enfrentan, y el sexteo entra claramente en esta categoría. 

    Entre las acciones que podemos considerar se encuentran:

    Asegurarnos de que en el centro todo el mundo sepa qué es el sexteo, qué enfoque se le da en el centro y cómo se refleja en la política de protección de menores.
    Ofrecer oportunidades en el centro educativo para que menores y jóvenes puedan hablar y debatir sobre temas como el sexteo.
    Dar formación y reciclaje para el personal de modo que se hagan conscientes de los riesgos y desafíos del sexteo.
    Contar con información para las familias según convenga, y reconocer que es posible que se alarmen si sus hijos/as sextean de alguna manera.

    Para ampliar información, podemos echar un vistazo a los recursos y servicios de Childline.

    Además, se puede consultar la guía del Consejo de seguridad en internet para niños del Reino Unido.

  • P21: ¿Qué deberíamos hacer para que nuestro alumnado utilice las herramientas digitales de manera sensata?

    Como familiar o docente posiblemente ya te hayan enseñado a comenzar a prohibir a tus niños/as a hablar con extraños. Por ello, gran parte del profesorado se preocupa de enseñar a sus estudiantes a no hablar con personas que no conocen, especialmente por internet. Mientras que es más sencillo convencer a niños y niñas menores que no lo hagan, los y las adolescentes se saltarán posiblemente la prohibición de chatear con extraños en línea. Esta situación se debe manejar con diplomacia, con muchas oportunidades de debatir los temas y los peligros que conllevan sin despertar ni su curiosidad ni su sentido de rebelión por hacer algo que se les ha dicho que no hagan.

    Esta fórmula mnemotécnica podría ser útil a la hora de hablar con nuestros/as niños/as, SMART (listo o hábil, en inglés):

    «S for “safe”» (prudencia): teniendo cuidado con qué información personal damos a personas que no conocemos.
    «M for “meeting”» (encuentro): teniendo cuidado al encontrarnos en persona con alguien que solamente conocemos virtualmente. Lo mejor es decirle a alguien dónde y cuándo os vais a encontrar. Hay que quedarse en espacios en público y no ceder a nada que nos haga sentir incomodidad.
    «A for “accepting”» (aceptación de mensajes): teniendo cuidado al aceptar archivos e información de personas que no conocemos, pues podrían tener mensajes perturbadores o virus.
    «R for “reliable”» (comprobación de seguridad): teniendo cuidado en comprobar si la información es de alguien en quien podamos confiar. No debemos olvidar que algunas personas pueden no ser quien dicen ser.
    «T for “tell”» (contar a alguien de confianza): recordando siempre contar con una persona adulta de confianza si alguien o algo de lo que ves o te dicen en línea te preocupa o te hace sentir mal.

    En la guía SMART Crew guidance and activities de Childnet International podemos encontrar más información.

  • B6: «Safer Internet Day» (Día de la Internet Segura)

  • P22: ¿Qué es el Día de la Internet Segura y cómo podemos participar desde eTwinning?

    A lo largo de los años, el Día de la Internet Segura («Safer Internet Day») se ha convertido en un hito en el calendario anual. Comenzó como una iniciativa del proyecto de la U. E. SafeBorders, en 2004, y la red Insafe lo hizo suyo como una de sus primeras acciones de 2005. Este Día de la Internet Segura (DIS) ha crecido más allá de su espacio geográfico tradicional y ahora se celebra en más de un centenar de países de todo el mundo repartidos por todos los continentes. Desde el acoso digital hasta las plataformas de redes sociales, cada año el DIS se propone concienciar de temas digitales emergentes y se elige un tema que refleje las preocupaciones del momento.

    Centros y comités por una la internet segura

    Insafe es una red europea de centros por una internet segura (SIC: Safe Internet Centres). El centro de cada país ejecuta campañas de concienciación y educativas, tiene una línea de atención y trabaja estrechamente con la juventud para asegurar un enfoque basado en la evidencia y en que participen muchas partes interesadas para mejorar internet.

    Sin embargo, el Día de la Internet Segura también se celebra fuera de Europa. En 2009, se presentó el concepto de los comités del DIS para estrechar lazos con países externos a la red e invertir de manera coordinada en el fomento de la campaña a lo largo y ancho del planeta. En torno a unos 70 comités DIS de todo el mundo trabajan hoy en día con el equipo de coordinación de Safer Internet Day, con sede en Bruselas, corazón de la Unión Europea. Si tu país no cuenta aún con un comité DIS, pero te interesaría formar uno, no dudes en ponerte en contacto con ellos.

    Apoyo al DIS

    Esta web es una plataforma digital para una comunidad mundial en la que países y organizaciones internacionales pueden mostrar las actividades y actuaciones que se desarrollan tanto de ámbito local como nacional o internacional con motivo del Día de la Internet Segura.

    En estas páginas encontrarás gran riqueza de recursos multilingües para formar a la juventud, a sus docentes y a sus familias y mejorar en todo lo posible el uso de las tecnologías. Se trata de un espacio de comunicación con líderes de la comunidad que trabaja por la seguridad en internet donde intercambiar ideas, conocimientos y experiencias.