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Centros eTwinning: el nacimiento de una idea

Se espera que los «centros eTwinning» sean la vanguardia de la comunidad eTwinning. Su papel es el de inspirar y guiar a otros centros a avanzar tanto como ellos. Para alcanzar ese punto es preciso abrir las puertas y compartir métodos, ideas y prácticas escolares.

De individuos a centros

La idea de reconocer el trabajo que se hace con eTwinning lleva en práctica desde que comenzamos con los Sellos de Calidad para docentes por proyectos tanto nacionales como europeos. Ahora hemos pasado de otorgar reconocimiento a personas de manera individual a reconocer a todo un equipo desde un enfoque escolar integral, del que ya se hablaba en 2006.

Esta evolución también se fundamentaba en los resultados del informe eTwinning de 2015[1]: un ejercicio de seguimiento de la repercusión de eTwinning en la práctica, las habilidades y el desarrollo profesional docentes. Uno de sus hallazgos principales fue que el profesorado que trabaja en centros docentes innovadores «sistemáticamente indica que eTwinning tiene una repercusión positiva en diversos aspectos en el ámbito del centro que el profesorado que trabaja en centros no innovadores».

Alcanzar el Sello de centro eTwinning implica embarcarse en un viaje de desarrollo al que cualquier centro educativo puede aspirar. Obtener este sello no es un competición, sino más bien el inicio de un proceso: los centros eTwinning no son «ganadores» sino campeones que se convierten en modelos ejemplares para otros centros que participan de eTwinning.

Se espera que los «centros eTwinning» sean la vanguardia de la comunidad eTwinning. Su papel es el de inspirar y guiar a otros centros a avanzar tanto como ellos. Para alcanzar ese punto es preciso abrir las puertas y compartir métodos, ideas y prácticas escolares. Normalmente, los centros eTwinning establecen lazos con sus administraciones educativas locales y proponen una serie de actividades que pueden compartir con otros centros de su área, como: días de puertas abiertas para que su experiencia esté disponible a personal de otros centros, o programas de mentoría para otros centros que deseen convertirse en centros eTwinning. Y muchas más.


Los centros eTwinning como modelos

Los centros eTwinning se convierten en embajadores de otros centros de su área, tanto de los que ya tienen relación con eTwinning como del resto.

Por ejemplo, el centro Şcoala Gimnazială nr. 17 de Botoșani, Rumanía, es un centro eTwinningque actúa de núcleo de aprendizaje para otros centros del país. Su dirección y su profesorado eTwinning tienen apoyo de la inspección comarcal, que reconoce la experiencia que el centro puede ofrecer para difundir prácticas recomendadas de enseñanza y aprendizaje en su área.

La Şcoala Gimnazială nr. 17 cuenta con un miembro del profesorado en el consejo comarcal de cooperación europea, un equipo de docentes que organiza sesiones de formación y aprendizaje inter pares donde pueden poner en común sus desafíos y obtener herramientas prácticas e ideas con que resolver los problemas a los que se enfrentan. Más docentes del mismo centro forman parte de consejos asesores de las materias y asignaturas.

Gracias a la ayuda de la dirección del centro, el profesorado eTwinning presente en estos consejos cuentan con horas para realizar talleres y formaciones a otros centros sobre diversos temas. Por ejemplo, para que sus estudiantes sean agentes de cambio y gestionen su aprendizaje, para integrar eTwinning en planes de estudios, para utilizar eTwinning en aprendizaje por proyectos, etc.

También, como modelo para otros centros, la Şcoala Gimnazială nr. 17 ofrece oportunidades para que sus docente eTwinning pongan sus prácticas en común. El centro acoge encuentros regionales de docentes y sesiones de aprendizaje inter pares en las que sus estudiantes también tienen oportunidad de presentar los proyectos al tiempo que practican sus habilidades de exposición y oratoria. En este periplo de aprendizaje viajan tanto el centro que acoge como el que se une, como explica Loredana Popa, una profesora de eTwinning del centro: «Creemos que podemos compartir cosas a partir de nuestras experiencias y desafíos, y tratar los temas con los que lidia la mayoría de escuelas, junto con nuestras ideas y soluciones».

El esfuerzo continuo de la inspección, la dirección y el claustro produce resultados tangibles sobre el terreno: «El hecho de que la comarca de Botoșani cuente con cuatro centros eTwinning significa que nuestros esfuerzos continuados que más centros se impliquen con eTwinning y para ayudarlos a innovar está haciendo bien», indica Loredana.

Los centros eTwinning, con ayuda de su dirección y jefatura de estudios, pueden convertirse en núcleos de intercambio de conocimiento y poner en común con otras escuelas e institutos su valiosa experiencia. Los centros eTwinning consiguen mayor visibilidad y, lo que es más importante, motivan a estudiantes y docentes en un proceso de enseñanza y aprendizaje continuo, en el que lideran el cambio que quieren ver en su enseñanza y en su aprendizaje.


[1] Kearney, C. y Gras-Velazquez, A. (2015). Una década de eTwinning: Repercusión en las prácticas, habilidades y oportunidades de desarrollo profesional docentes, contada por eTwinners. Servicio Central de Apoyo, European Schoolnet, Bruselas