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Centros eTwinning comprometidos con un modelo de liderazgo compartido

¿Cómo se practica este liderazgo compartido en los centros eTwinning? No existe un itinerario marcado, pues centros educativos distintos cuentan con realidades, estructuras, docentes y líderes diferentes.

El liderazgo compartido consiste en generar en el centro las condiciones para que sus docentes (y estudiantes) puedan ofrecer y poner en común su experiencia, incluyendo cuando se aplica a roles no formales. Comprender el contexto local y el centro educativo, así como ofrecer oportunidades concretas para que las interacciones sean prolíficas en el seno de la comunidad escolar son dos factores claves para el éxito de este periplo.

Para que un enfoque de liderazgo compartido pueda beneficiar al centro al completo, requiere principalmente que la declaración de objetivos del centro considere con una visión clara el entorno completo del mismo. Estos objetivos deben ser acordados, en la medida de lo posible, por todos los miembros de la comunidad del centro y deben difundirse públicamente.

A la hora de aplicar los objetivos y la visión en lo cotidiano, es importante recordara que hay que inspirar y motivar a todas las personas de la comunidad escolar en cuestión y que sus líderes deben incluir personal educativo formal y no formal. Una forma efectiva para ello es la de desarrollar la capacidad colectiva para alcanzar logros que se alineen con los objetivos y la filosofía del centro.

La cuestión es cómo hacerlo. Una forma consistiría en revisar y combinar evidencias sobre el contexto del centro educativo junto con cómo cooperan sus docentes entre sí. Combinar información sobre el contexto escolar junto con una cooperación concreta y estructurada entre docentes se ha mostrado a menudo como un enfoque resolutivo.

¿Qué estudiantes tiene el centro? ¿Cómo es su entorno (familiar, local, social)? ¿Qué necesidades, fortalezas, desafíos y oportunidades encontramos? ¿Qué prácticas de enseñanza y aprendizaje podrían funcionar mejor? ¿Qué sabemos sobre la repercusión de tales opciones pedagógicas? ¿Cómo se pueden probar estas opciones y comprender su impacto en este centro en particular? El primer paso es el de recabar y revisar estas cuestiones. Es preciso que participen varios profesores porque de otro modo recaería una gran responsabilidad con mucho trabajo sobre una única persona de coordinación o docente. Contar con los aportes de más de una persona del profesorado también permite incluir un abanico de conocimientos con el que más personas puedan analizar e interpretar los datos y compartir ideas. Es importante preparar encuentros o reuniones para dialogarlo estructurados de modo que se pueda llegar a un acuerdo con todo el mundo para las acciones propuestas que se debatan.

El liderazgo compartido se debería centrar en la cooperación y las interacciones, más que en las simples acciones. El objetivo de interactuar es el de mostrar apoyo y animar que el conjunto de personas del centro participen en esta forma de gobernanza. Siempre hay formas de ayudar al profesorado a desarrollar sus competencias y habilidades de cooperación, como con grupos de trabajo temporales, equipos por temas o grupos para proyectos. Es preciso centrarse en un trabajo interdependiente, es decir: una colaboración bien preparada, organizada, centrada y eficaz, para que todo el mundo pueda cooperar de facto.

Patricia Wastiau, consejera principal de Investigación e Innovación en European Schoolnet


Ejemplos de prácticas recomendadas de centros eTwinning:

A continuación os facilitamos acciones a modo de sugerencia, no para prescribir un modelo a seguir para todos los centros, sino como inspiración y para que podáis investigar.

La Direzione Didattica Ottavo Circolo, que abarca una unidad de infantil y dos de primaria en la Plasencia italiana, lidia con un alumnado diverso. Centrándose en la inclusión y apoyando a su alumnado con diversas necesidades educativas, su equipo de liderazgo compartido —que incluye la dirección del centro y representantes del personal— ha puesto en marcha la recopilación de datos y el uso de evidencias para identificar las necesidades de sus educandos, acciones posibles y el desarrollo profesional de docentes y personal que requieren.

El proceso de toma de decisiones está descentralizado y ofrece oportunidades concretas para docentes para contribuir, influir y diseñar los objetivos del centro por medio de un mecanismo organizado y bien estructurado. Este mecanismo incluye un proceso claro, establecido por este equipo de liderazgo, que implica al personal completamente en la revisión, el análisis y el mapeado de las prácticas del centro. El centro hace acopio de esta información y el personal se consulta para acordar las prioridades pedagógicas del centro, que también cuenta con un presupuesto especial financiado por su región.

El equipo y el personal que gestiona esta forma de liderazgo están divididos en grupos de trabajo, por sectores (materias, edades del alumnado, necesidades especiales, etc.). Cada grupo de trabajo realiza una investigación en la que se le pide que analice cuáles son las mejores prácticas para alcanzar los objetivos del centro, cuáles las actividades más efectivas y cómo se alinea esto con la filosofía del centro.

Este análisis se realiza en distintos pasos:

  • Cada grupos de trabajo revisa documentos al efecto, los logros y las necesidades del alumnado, así como las actividades y formaciones que se realizaron para abordar temas concretos.
  • Cada grupo de trabajo lista las áreas de importancia para el centro y comprueba qué acciones y actividades se dirigen a un enfoque centrado en el educando.
  • Por último, cada grupo de trabajo presenta una lista de áreas de importancia para el centro basándose en los datos recopilados.

El equipo de liderazgo recopila los resultados de todos los grupos de trabajo y propone la planificación. Esta propuesta se devuelve a los grupos de trabajo (con personal docente y de otros ámbitos) para que todo el mundo pueda consultarla y debatirla. El profesorado debate las tareas y las acciones previstas en los distintos ámbitos para poder incorporarlas al plan de acuerdo con sus aportes y revisión. A lo largo del curso, el profesorado trabaja en comisiones para impulsar y aplicar este plan de trabajo que ha se aprueba y es aplicado por todo el personal del centro.

En el Lycée des Métiers Louis Blériot, un centro de formación profesional de Trappes, en Francia, el personal y el equipo de liderazgo trabajan codo con codo para impulsar el éxito académico de sus estudiantes e impedir un alto nivel de abandono escolar. El centro desarrolla un plan de acción en el que se invita al profesorado a asumir el mando. De acuerdo con sus habilidades técnicas e intereses, sus docentes tienen la oportunidad de liderar un área del plan de acción en pos de las metas del centro.

En términos de organización y estructuras para el liderazgo compartido, de manera parecida al Ottavo Circolo, Lycée des Métiers Louis Blériot se organiza en comisiones y juntas de gestión. El personal docente participa y desempeña un papel activo en las comisiones de enseñanza y en el proceso de toma de decisiones. Estas comisiones constituyen una junta directiva del centro, donde se toman las decisiones junto con sus líderes formales. Las comisiones no son fijas, sino que se establecen de acuerdo con las necesidades del programa y las propuestas de sus docentes. El profesorado puede proponer candidaturas y temas para debatir en la comisión. Se anima al profesorado y al personal de centro a participar en las comisiones y a contribuir con su experiencia y conocimientos. Cada comisión propone un plan de acción o ciertas actividades, que a continuación las revisas el equipo de liderazgo compartido y la dirección del centro. Mientras que la dirección del centro soporta la responsabilidad legal de la toma de decisiones y la gobernanza del centro, queda claro que se apoya y confía en sus docentes por completo, animando a que se participe y se debata activamente en comisiones y proyectos que a su vez dotan a docentes de todos los niveles la oportunidad de aportar sus habilidades y conocimientos para el bien del progreso educativo de sus estudiantes.