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Presentamos los «centros eTwinning»: entrevista con nuestra coordinadora pedagógica Anne Gilleran

¿Qué es un centro eTwinning? ¿Por qué solicitar ser centro eTwinning y por qué ahora? En la siguiente entrevista, Anne Gilleran nos presentará y explicará el concepto de «centro eTwinning».

En el 2014 realizamos una encuesta a gran escala a docentes de eTwinning. Uno de los resultados clave fue que mientras que el profesorado había percibido una importante repercusión en su autoconfianza y en su praxis gracias a su participación en proyectos eTwinning, lo que no siempre repercutía en el centro en conjunto. De las respuestas de docentes se desprendía claramente que la estructura de coordinación del centro educativo desempeñaba un papel sustancial en tanto y en cuanto permitía que se compartieran prácticas de eTwinning con compañeras y compañeros o que se continuaran aplicando en la práctica docente diaria. También se indica a que

«el objetivo de eTwinning en su siguiente fase evolutiva debería centrarse por tanto en asegurar que contaba con un papel crucial no solamente de cara al desarrollo profesional individual de cada docente, sino a convertir el centro en conjunto en un espacio con prácticas de enseñanza y aprendizaje más innovadoras, independientemente de su punto de partida» [1].

En 2012, el equipo de asesoría pedagógica de eTwinning (un grupo de personas expertas dedicado a reflexionar sobre el desarrollo de eTwinning) utilizó estos hallazgos como base para examinar la cuestión de cómo centrarse en el centro educativo a partir de una situación enfocada en docentes individuales, especialmente a partir del personal de coordinación y dirección de centros. Esta sería la esperanza para «inculcar prácticas organizativas innovadoras que faciliten el establecimiento de nuevos modos de enseñanza y aprendizaje, desarrollados a través de proyectos eTwinning y actividades de desarrollo profesional relacionadas con estas acciones [2]. Así fue como surgió la idea de los «centros eTwinning».

Le planteamos a Anne algunas cuestiones que nos complace compartir:

1. ¿Cómo crees que los «centros eTwinning» pueden contribuir a que más centros participen en eTwinning?

Un centro eTwinning no tiene por qué apelar a que aumente el número de centros que trabajan con eTwinning, más bien el concepto gira en torno a recompensar a centros que ya están llevando a cabo una labor encomiable, con gran número de docentes y un ambiente positivo que permite que eTwinning crezca en el seno de la escuela. Hasta el momento, eTwinning se ha centrado en premiar a docentes individuales con premios y sellos de calidad, tanto por países como europeos. La idea del que un centro sea titulado como centro eTwinning permite ampliar el reconocimiento de eTwinners individuales a centros con equipos de centro, que fomentan una participación activa en eTwinning entre su profesorado y que apoyan esta participación.

2. ¿Cuáles son las limitaciones más comunes, a las que se enfrentan los centros educativos en los distintos países, que puedan impedir que aprovechen eTwinning en condiciones?

Esta cuestión es muy vasta. Creo que en muchos casos el éxito de las actividades de eTwinning en un centro dependen de la dedicación de una persona muy comprometida y trabajadora, docente que, como indicaba la encuesta que hemos mencionado antes, a menudo siente cierto aislamiento y falta de apoyo. La razón más común para ello es que, en muchos casos, la dirección del centro no comprende en qué consiste eTwinning ni cómo puede utilizarse con eficacia para fomentar nuevas prácticas y habilidades más relevantes desde un enfoque pedagógico del s XXI. La denominación de «centro eTwinning», cuando se conceda, llevará una serie de centros que pueden servir de ejemplo para otros, cuyos profesorado y personal de dirección y coordinación podrían ser útiles a otros centros con dificultades para alejarse de un enfoque de la enseñanza demasiado tradicional, hacia algo más motivador y cooperativo.

3. De acuerdo con el informe de seguimiento de 2015, la mayoría de docentes que participan en eTwinning salen de lo que se denominaban «centros innovadores» [3]. ¿Cómo esperas que el concepto de «centro eTwinning» sirva también para fomentar la innovación en centros menos innovadores o entre docentes que trabajan en entornos escolares menos favorables a ella?

Debemos tener cuidado a la hora de utilizar este término de «centro innovador», puesto que no existe una definición consensuada. En el contexto de nuestro informe, se refiere a centros que mostraban prácticas innovadoras, fomentaban la cooperación entre docentes, participaban de manera activa en proyectos internacionales y practicaban la autoevaluación. Así pues, en respuesta a la pregunta, tengo la esperanza de que estos centros se convertirán en guías para otros centros educativos en la comunidad eTwinning en conjunto. Por ejemplo, me gustaría que el personal de dirección de estos centros eTwinning explicara sus políticas y sus prácticas educativas a compañeras y compañeros en el congreso anual, en congresos especiales dedicados a personal de coordinación y dirección de centros, en talleres, foros y en cualquier oportunidad que se les presente.

4. El centro eTwinning se consideraba, en realidad, un punto de desarrollo para eTwinning ya allá por el 2006. ¿Por qué ha tardado tanto en aplicarse y por qué se hace ahora? ¿Qué ha cambiado?

Es cierto. En 2006 nos centrábamos mucho en lo que en aquel entonces se formuló como «enfoque integral de centro» hacia eTwinning. Sin embargo, en 2006 únicamente contábamos con una cifra de entre diez mil y doce mil docentes, en una actividad muy novedosa, centrada principalmente en el trabajo lectivo por proyectos. El concepto de eTwinning como comunidad para centros educativos aún no había despegado. eTwinning ha necesitado 12 años para madurar y convertirse en la comunidad que conocemos hoy en día. A lo largo de esos 12 años hemos alcanzado una masa crítica de docentes y centros educativos que realizan un trabajo increíble con sus estudiantes en las áreas que mencioné antes, fomentando prácticas innovadoras con y sin apoyo tecnológico, fomentando los principios del aprendizaje por proyectos, la cooperación y el trabajo en equipo. Se trat de docentes que ya pueden influir a sus iguales para que sigan su ejemplo. Esto es lo que ha cambiado y por ello el momento de presentar la denominación de centro eTwinning viene tan al pelo en este primer cuarto del siglo XXI.

5. Y ¿qué será lo siguiente? ¿Se centrarán los futuros proyectos eTwinning en las familias?

¡Interesante pregunta! En primer lugar me gustaría consolidar este movimiento, establecer el concepto de «centro eTwinning» y que sus recipientes se conviertan en una fuerza influyente y positiva para fomentar los valores de apertura y entendimiento intercultural de eTwinning. Se trata de algo especialmente relevante en el mundo turbulento de hoy. Las familias ya están presentes en cierto modo en este movimiento de centros eTwinning, pues uno de los criterios para obtener la denominación de centro eTwinning es el fomento de eTwinning en el entorno social local y las familias del centro.

1. Una década de eTwinning, p. 49

2. Una década de eTwinning, p. 51

3. Centros que muestran prácticas innovadoras, fomentan la cooperación entre docentes, participan de manera activa en proyectos internacionales y practican la autoevaluación.