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eTwinning en el Reino Unido: las islas Shetland, el territorio más septentrional de Escocia

Las Shetland conforman un archipiélago entre el Océano Atlántico y el Mar del Norte, y constituyen uno de los territorios más remotos del Reino Unido. Con lo alejadas que están de Escocia y con su crisol único nutrido de historia escocesa y escandinava, las Shetland se viven como un sitio completamente diferente.

El archipiélago de las islas Shetland está compuesto de más de un centenar de ellas, de las cuales tan solo hay dieciséis habitadas. Durante la mayor parte de su historia, las Shetland habían estado bajo influencia escandinava, especialmente noruega, ante de que formaran parte de Escocia, en el s. XV. La pesca es un motor importante de su economía hasta el momento. Su arquitectura, su gastronomía, su tradición musical y ─en general─ su estilo de vida refleja las herencias escocesa y noruega.

Las islas Shetland cuentan con una red de 22 centros educativos de primaria. Algunas escuelas de primaria rurales son muy pequeñas, con tan solo un par de docentes y las clases también tienden a ser pequeñas. A partir de séptimo de primaria, se pasa a la educación secundaria. Normalmente, se va al centro más cercano, pero a veces se envía al niño o la niña a un centro distinto de secundaria si su familia lo solicita.

Hay cuatro centros de primer ciclo de secundaria, en cuatro islas de las Shetland: Unst, Yell, Whalsay y Mainland. Cualquier estudiante que desee acceder a estudios superiores a estos debe mudarse, para iniciar su quinto curso, a uno de los dos centros de secundaria con sexto en Brae o Lerwick.

Isabelle Boulay, profe de eTwinning que imparte secundaria en Escocia, nos describe aquí lo que implica ser docente en un área remota y habla sobre cómo eTwinner ha mejorado su centro y su clase.

Mid Yell JHS

Comencé dando clase en Glasgow en agosto de 1992, con sustituciones hasta noviembre de 1993, que fue cuando me mudé a Mainland, en las Shetland, para enseñar en Scalloway hasta el verano de 1995. Luego me mudé a Yell, y desde entonces enseñé ahí. En octubre de 2014 dejé de dar francés a primaria en Yell y empecé a enseñar de S1 a S4 en el instituto Baltasound, en la isla de Unst. Ya llevo más de 26 años de profesora, 23 de ellos en las Shetland.

La Mid Yell JHS es un centro educativo integral que abarca enseñanza desde preescolar hasta cuarto de secundaria. En este momento cuenta con 83 alumnos y 13 infantes en preescolar. El seminario de primaria se divide en dos clases: primer y segundo ciclo. El seminario de secundaria tiene estudiantes de primero a cuarto de secundaria. 

En el Mid Yell JHS, las clases comienzan a las nueve de la mañana. Las clases cuentan con relativamente poco alumnado, lo que da la oportunidad a sus docentes de conocerles bien. Al acabar el horario lectivo, gran parte del tiempo lo paso pensando y planificando nuestros proyectos eTwinning y Erasmus+, «Pensemos en el plástico».

El proyecto está dirigido a concienciar en torno a la contaminación de los plásticos. Los institutos Mid Yell y Baltasound de las islas Shetland, junto con el Le Dimitile de la isla de la Reunión, en el Océano Pacífico, y el de Budé, junto a Ginebra, trabajarán conjuntamente en torno a los plásticos. En sus propias localidades, docentes y estudiantes de Ciencias, Inglés, Francés y Geografía, así como agecias locales cooperan para comprender mejor los problemas que genera la contaminación del plástico.

Marcharse a trabajar a un área remota tiene sus pros y sus contras. La accesibilidad es una gran desventaja. El acceso a actividades en Lerwick (el puerto principal de las islas Shetland) o más allá resulta caro. Cuando eres el único docente de una materia puedes estar reacio a salir del centro y formarte. La mayoría de mis compañeros de secundaria y yo trabajamos entre dos centros educativos, lo que nos añade más presión.

Por otro lado, las personas que conforman el personal del centro se conocen bien. Hay apoyo entre colegas de primaria y de secundaria. El alumnado y el personal se relaciona dentro y fuera del centro. Suelen guardarse bastante respeto entre sí. El entorno social también presta mucha ayuda.

En 2012, gracias a eTwinning encontré a una compañera con la que había perdido contacto. Trabajó en las Shetland en los noventa y se mudó a la isla de la Reunión unos diez años más tarde. Comenzamos trabajando juntas en pequeños proyectos para empezar. En 2014 nos dieron un Sello de Calidad Europeo por un proyecto y unos cortos que hicimos comparando la vida en nuestras islas respectivas. El año siguiente nos metimos en nuestro primer proyecto Erasmus+, «Tesoro», con un centros educativo andaluz. De nuevo, el papel de eTwinning fue crucial para juntarnos. Ahora estamos en mitad de nuestro segundo proyecto Erasmus+. La repercusión de estos proyectos en el alumnado es principalmente el aumento de su motivación con el francés. Los viajes al extranjero que las becas Erasmus+ hacen posible, fomentan el sentido de la aventura y la resiliencia de nuestro alumnado. Tejen amistad con estudiantes de otros países. Comprenden mejor otras culturas, y la suya propia como resultado. Participar en un proyecto Erasmus+ también me anima a mirar hacia afuera y trabajar codo con codo con compañeros y otras personas del entorno.

A continuación, un vídeo de Da Voar Redd Up (que en lengua céltica de las Shetland significa «Limpieza a fondo») realizado por estudiantes del Mid Yell. El objetivo de esta actividad era limpiar las bellas playas de la isla de Yell.